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¿Y SI NOS PARAMOS A PENSAR UN POCO?

Es muy difícil encontrar a gente en el punto medio. O Tenemos al pensador que es incapaz de llevar nada a la practica, o tenemos al geyperman, que no sale de la acción, pero lo de pensar para otros.
Tenemos que ser capaces de identificar a qué dedicamos el tiempo, y buscar un termino medio entre el diseño y la implantación. Tenemos que dedicar cierto tiempo a pensar sobre lo que hacemos y a identificar las actividades que aportan valor. Aquí, el esquema que utilizo yo:




En el siguiente vídeo vemos como lo que a este chico le motiva es dar golpes, no importa donde. ¿No hubiera sido muchos más económico romper la ventana para abrir la puerta en vez de romper la luna?


EL TALENTO

Hay múltiples definiciones para el talento. Cada uno tiene la suya. Cada cual más abstracta.
Después de reflexionar sobre la mía, pretendo llevarla a lo concreto:
El talento para mi, es lo que vas aportando en esta vida, y lo que dejarás cuando ya no estés. Es el legado, la huella que dejas en el mundo a tu paso.
Llego a esta definición tras haber estudiado la gráfica de abajo. El talento es una combinación de capacidad, actitud y acción. Es tener una capacidad, ganas de hacer algo con ella, y ponerlo en practica. A fin de cuentas, es un resultado. Es lo que dejo a mi paso. Aprovechar mis capacidades con ganas (pasión) y materializándolo en hechos.  Recorrer el camino dejando talento a tu paso. Sin la interrelación de las 3 variables no hay talento.
Puedo medir 2,18 metros, y podría ser un buen baloncestista,pero si no quiero jugar al baloncesto (actitud) y no me entreno (acción) nunca jugaré en la NBA. 
Puedo adorar el baloncesto y entrenar mucho, pero si mido un metro y medio...(salvo
Tyrone Bogues)
Puedo adorar el baloncesto y medir 2,18 metros, pero si no entreno...
Puedo medir 2,18 metros y entrenar en un equipo, pero si realmente no quiero llegar a ser un buen jugador, (discotecas, fiestas y demás) ....





DIFERENCIACIÓN COMPETITIVA

Si ofrecemos al mercado lo mismo que da nuestra competencia, solo nos podremos diferenciarnos por precio. El que vende por precio, muere por precio.
¿Cual comprarías?




Es muy fácil, solo tenemos que mirar el precio. La oferta en todos los casos es la misma.
Lo mismo ocurre con nuestros clientes, todos los proveedores les ofrecemos lo mismo. Tenemos que ser capaces de diferenciarnos de nuestra competencia, de crear un valor para el cliente(y que éste lo perciba) que nos aleje de la batalla por el precio.
La diferenciación competitiva consiste en analizar a tu competencia, y posicionarte ofreciendo algo que ellos no dan. Normalmente nos posicionamos en uno, dos, o tres atributos. Pero cuidado, es muy difícil competir en tres atributos. Hay que ser muy bueno.
Como escuché una vez: "Bueno, bonito y barato". Pero, si es bueno y bonito, no es barato. Si es bueno y barato, no es bonito. Y si es es bonito y barato, no es bueno.

Ejemplos de un atributo:
–Campofrio: Mejor día a día.
–Mercedes: calidad de ingeniería
–Duracel: las que mas duran.
–Turrón 1880: el turrón mas caro del mundo.

Ejemplos de 2 atributos:
–Volvo: seguros y duraderos.
–Leche Pascual: La calidad y salud, nuestra razón de ser.

Ejemplo de tres atributos:
–EVAX: “no se nota, no se mueve, no traspasa…”

La diferenciación competitiva la alcanzamos cuando somos capaces de hacer que nuestro
cliente nos asocie con el atributo que queremos proyectar. Solamente entonces, no cuando sabemos en qué queremos diferenciarnos o cuando lanzamos el mensaje.
En Hidro Rubber trabajamos este tema hace 4 años, y de ahí salió "Your flexible partner":
Después, el trabajo consiste en lanzar este mensaje en cada interacción con en el cliente, para que nos asocie con lo queremos proyectar. Pero cuidado!, hay que lanzarlo constantemente, pero sobre todo hay que demostrarlo constantemente!

Aqui un video fantástico:




VALORAR LO QUE TENEMOS

La mayoría de las personas no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Ya ni siquiera la comparación con otras personas del entorno nos hace ser objetivos con nuestra situación. Hasta que no te sucede a ti, no eres capaz de valorar tu suerte.
Nos ocurre con todo, pero especialmente con la salud y el trabajo. Estamos bien el 99,8% de los días, sin embargo, solo lo valoramos cuando estamos enfermos. Vemos a gente alrededor que está en paro, pero hacemos poco por generar más valor en la empresa en la que trabajamos, o por desarrollarnos constantemente para aumentar nuestro valor.
En ocasiones debiéramos pararnos un rato, pensar, y valorar la suerte que tenemos!

Una frase que pesqué en una jornada: "No soy feliz porque me va bien, me va bien porque soy feliz"

Un vídeo sobre valorar lo que tenemos: 

 
 

LA APORTACIÓN DE VALOR


Solo continuamos en el mercado si somos capaces de proporcionar algo (producto o servicio) que genere un valor a aquel que lo compra (cliente). A mayor generación de valor, más opciones para que te compren o para poder vender (a precios acordes al valor generado).

Vivimos en una zona en la que no podemos competir por precio, con lo que debemos buscar la aportación de valor en otras áreas. Hay muchas empresas que no se plantean éste tema, y finalmente terminan cerrando. Rara vez el mercado da un vuelco tal que te quedes fuera del mismo de la noche al día (salto disruptivo). Normalmente, el mercado va dando avisos, y tenemos que ser capaces de leerlos para poder reorientarnos.

Se puede generar valor de muchas maneras, y no tiene porqué estar centrado exclusivamente en el producto. Se puede generar valor en la relación con el cliente, en el apoyo técnico que se le da, en la solución que se le da al cliente cuando éste tiene un problema, en la calidad del producto que se suministra,…

Las empresas deberíamos cuestionarnos si realmente las cosas nuevas (productos y servicios) que queremos implantar o las que ya hacemos, aportan valor al mercado. Contestar a la pregunta “y esto, ¿aporta valor al mercado?

Algo que leí hace algún tiempo, pero que se me quedó marcado, es el tener claro el momento en el cual se produce el valor. Me explico con un par de ejemplos; si contratamos una consultoría muy buena, y trabajando conjuntamente diseñamos un plan fantástico, estará muy bien, pero sirve para poco. El verdadero valor se genera en el momento en que implantamos ese plan. Análogo para las reuniones. Podemos realizar muchas reuniones fantásticas, y establecer muchas acciones, pero realmente, generamos valor cuando llevamos esas acciones a la práctica.

Como hemos oído tantas veces: “El cliente siempre tiene la razón
La verdad es que no la tiene siempre, y hay que defender nuestra posición cuando hay que defenderla, pero lo que sí es cierto, es que solo te comprará si lo que adquiere le genera un valor mayor de lo que ha pagado por ello.