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El enamorado y el olvido

A mi me parece que el enamorado no desea el olvido, lo que quiere es que el objeto de su amor modifique su preferencia pero no el olvido, el enamorado quiere perseverar en su amor, el que esta enamorado de veras con esa espantosa pertinacia que bloquea la mente y el alma con esa cerrazón ciega del enamorado contrariado, no quiere olvidar, se quiere acordar. Y si alguien le trae en una mano el olvido y la otra el sufrimiento, el tipo elije el sufrimiento, porque le parece que ahí se esta retemplando, y le parece (y le parece mal) que el objeto de su amor, que la persona amada va a registrar ese acto de nobleza, va a registrar que el eligió no olvidarla y eligió sufrir, lo va a registrar en esta o en otra vida, o que algunas entidades divinas van a registrar ese acto de nobleza y lo van a recompensar. Alguien va a venir, un ángel pongamos por caso y le va a decir “has sido noble, has elegido el sufrimiento en vez del olvido, entonces te daré el siguiente don: la persona que tu amas te amara” bueno todo eso cree erróneamente el enamorado, porque no sucederá eso, ese gesto de nobleza, de supuesta nobleza de elegir el sufrimiento y no el olvido, nadie lo va a registrar como positivo, nadie. Menos que nadie la persona que el ama, que registrará eso como un gesto de locura. “¿Que hace una persona decente cuando uno no la quiere? Te olvida. Y este no, en vez de olvidarme, cosa que me permitiría librarme de su presencia molesta en todas partes, no, elige sufrir ¿y que me produce a mí que soy el objeto de su amor? Culpa. Yo quisiera que el no sufriera pero no porque me importe él, sino porque no quiero que me moleste.”

Es decir, de esa manera tan mezquina se produce la cosa, así que nadie va a tirarse de una roca, y si se tira va a hacerlo quizás mas para matarse que para olvidar, pero ni tampoco porque le interese poner fin a su vida, no, le interesa mas hacer algún efecto en la persona que el ama, como un último intento, un último intento de seducción, la muerte, el joven Werther, se mata. A ver, atajate esta, ¿así que no te gusta el saco que me he comprado para seducirte? Fenómeno, ¿así que no te gustan los versos que te he recitado? Fenómeno, ¿así que no te gustan los músculos que me han salido de tanto ir al gimnasio? Fenómeno, a ver si te gusta esto. Y se tira del risco de Leucade, ¿para que? Para matarse! Piensa ‘ahora va decir’ “oh, este se ha matado por mi: ¡como lo amo!”.

Tampoco va a suceder eso porque el enamorado rechazado no tiene salvación en ninguna vida, es el peor de los castigados posible de la historia y de la economía humana. El asesino arrepentido tiene un perdón y tiene un lugar entre los justos si se arrepiente a tiempo, el que fue pobre también, el que fue victima de injusticias también, quizá hasta en esta misma vida la injusticia pueda reparase, pero el que no fue querido, el que no fue amado por alguien, ese no tiene salvación, ese es el único condenado cierto de cualquier régimen punitorio de cielos y el infierno. Porque cuando se vaya al cielo (si se va) y yo calculo que un enamorado rechazado no va al cielo nunca, si se va al cielo con la esperanza de que allí va a ser recompensado por aquellos gestos que tuvo, que al el le parecen fantásticos, lo que va a encontrar en el cielo es a la mina que al el le gustaba con otro tipo, el mismo con el cual la vio una tarde en la vereda de su casa, el mismo tipo. Este hombre llega al cielo “y ahora por fin, ahora que me he muerto etc”. Espera que se muera la mina y dice, ‘bueno ahora ya esta, a ver que pasa: la mina del bracete otra vez con el mismo tipo. En el infierno ni que hablar…

Así que yo lamento tener que decir esto, pero es completamente ineficaz, el que se enamora y no lo quieren tiene una sola salida, una sola, que es el camino que conduce a otra persona, esa es la única salida, hay que huir, en dirección a otra persona, cuando uno tiene la desgracia de enamorarse de alguien que no lo quiere, corra, corra! Corra pero muy ligero hacia otra mujer, hacia otro hombre, y arrójese en sus brazos. Busque a la que perdió allí, no busque nunca abrazos que no lo quieran, nunca, no lo haga.


Alejandro Dolina


Amor

El amor es todo aquello 
que dura el tiempo 
exacto para 
que sea inolvidable. 

Mahatma Ghandi


La manzana

Le prohibieron la manzana, solo entonces la mordió, la manzana no importaba, nada más la prohibición.


Esa frase resume a la perfección mi última relación. 
Tanto lo quise, tanto lo quiero... 

Te amo, perdón y gracias

Lunes 18 de mayo de 2009

Definitivamente pensé que eras diferente a todos los demás, pensé que vos ibas a ser la excepción… pero una vez más me equivoqué. Dejaba TODO por estar con vos, ponía todas las fichas… pero me demostraste todo lo contrario a lo que yo me imaginaba.
Ya nada queda de ese sentimiento que nos unía. Hoy puedo decir que no tenemos: la misma confianza, las mismas charlas, los mismos momentos, ni siquiera tenemos una AMISTAD. Esa amistad que nos hacía diferente a los demás. Juro que no me arrepiento de nada de lo que hice con vos. Sí me arrepiento del tiempo que perdí creyendo cosas que nunca tendría que haber creído.
Fuiste muy importante para mi, y hasta acá llegué. Pensé que esta historia iba a ser mejor. Pero no fue así.
No te voy a juzgar más por tus errores porque yo también tuve los míos. Para vos tengo sólo tres palabras:
• UN GRACIAS: por todos los momentos que pasamos juntos, por cada tontería que hacíamos juntos, por cada abrazo, cada beso, cada charla. Siempre vas a estar en mi corazón
.
• UN PERDÓN: por los errores que tuve, por los mocos que me mandé, por amarte tanto sin darme cuenta de que te estaba perdiendo como amigo.
• Y UN TE QUIERO: porque a pesar de que NADA sea igual que antes, por los momentos que hayamos pasado, y por más que ahora estemos mal, siempre te voy a amar.
Capaz esta no sea la forma correcta de decirte lo que pienso, pero ya no tenemos ni momentos para hablar, ya no existen esas charlas en las que nos decíamos todo lo que pensábamos, por eso lo tengo que escribir acá, porque es la única forma que me queda.
Ojalá algún día lo leas y entiendas porque dejo todo esto de lado, porque ya no vale mas la pena sufrir, ni llorar por nada. 


Vuelvo a estar como tres años atrás, el ciclo se repite. Todo lo que escribí en un pasado es realidad ahora... no hay nada nuevo, no hay ningún cambio. Seguiría diciéndole esas tres cosas: gracias, perdón y te quiero (lo cambiaría por un te amo). Le diría gracias por todos esos momentos hermosos que compartí a su lado, perdón por lastimarlo, por abandonarlo, por haberme dado por vencida... y te amo, le diría que lo amo más que a nada en el mundo y que siempre va a tener un lugar en mi corazón, por más que pase el tiempo... es mi gran amor, el amor de mi vida, y siempre va a ser así, no existe ni va a existir uno igual. Realmente nunca me curé, realmente nunca dejé de pensar en él, nunca lo arranqué de mi vida, sólo hubo un espacio, un paréntesis en el cual se alejó de mi lado... pero ahora que está cerca, no como antes, pero cerca al fin... ay mi Dios, así sea que lo pierda para siempre, prefiero arriesgarme y perder a no haberlo intentado nunca.

Dejarse ir...

“Lloramos al nacer, por tener que entrar en este gran escenario de locos”. William Shakespeare

VIERNES 7 DE AGOSTO DE 2009

¿Qué hacer cuando no sabes que hacer? ¿A quién acudir? ¿Hacia donde correr? ¿En dónde esconderse? ¿Qué decir, qué callar? ¿Qué mirar, que tocar? ¿Qué sentir, qué vivir? ¿Qué elegir, qué obviar? ¿Qué olvidar, qué recordar? ¿Qué soñar, qué pensar? ¿Estaré haciendo lo correcto? ¿De que dependen mis acciones? ¿En dónde voy a terminar? ¿A quién lastimaré, a quién ayudaré? ¿Diré realmente lo adecuado? ¿Servirán mis palabras de algo? ¿Alguien me está escuchando? ¿O es todo un eterno silencio sin respuestas para mí? ¿Cuándo llega el fin? ¿En donde comienza el principio? ¿Cuánto aguantaré? ¿Cuánto me esforzaré? ¿Cuál será mi recompensa? ¿Vale la pena luchar por mi sueño? ¿Debo hacer caso a lo que el resto dice o hacer oídos sordos? ¿Tengo oportunidad? ¿Tengo opción? ¿Qué estará pensando de mí en este momento? ¿Me querrá?
¿Qué hacer cuando la vida se transforma en un torbellino de emociones y nos mareamos de tal forma que no encontramos el camino adecuado, cuando se transforma en un sinfín de dudas que nos provoca un gran vacío?
Hay veces en las que soñamos con sólo dejarnos llevar para dejar atrás las preocupaciones. Salir corriendo. Volar. Escapar. Trepar montañas. Alcanzar el cielo. ¿Quién nunca soñó con desaparecerse aunque sea por un instante, con abandonar todo, con olvidar el pasado, con esconderse y que ya nunca nadie lo mire? Así nos sentimos cada vez que alguien nos lastima, cada vez que alguien nos contesta mal, cada vez que nos salen mal las cosas, que pasamos vergüenza. ¿Acaso no es humano cometer errores? Lo es, y también es humano reconocerlos. De ellos aprendemos. Sólo así sabemos qué está bien y qué está mal. Sólo así nos vemos comprometidos con nosotros mismos, cuando nos proponemos a cambiar, cuando asumimos que estuvimos mal y pedimos perdón, cuando la vida nos da una segunda oportunidad para aprovechar. Nadie nace sabiendo. Todo se aprende. De a poco, pero se aprende. Es cuestión de abrir la mente, de aceptar diferentes puntos de vista, de no olvidarse de quienes somos, de levantarse cada vez que nos caemos… 

Dicen

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos... Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella...

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo…Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... 

Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os librareis de él o de ella, dejareis de sufrir,conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias... 

PAULO COELHO

"La única forma de sanar es confiando. Un corazón roto significa que has intentado algo" Elizabeth Gilbert


Martes 16 de junio de 2009

“No puedo dejar de darme cuenta que todavía te sigo amando. Sí, a pesar de todo te amo… y no lo entiendo. ¡No me entiendo a mi misma! Es que… ¡desde hace tanto que te amo! Que no imagino mi vida no amándote. Ya no sé que hacer…creo que no me queda más remedio que dejarte ir, por mucho que me duela, por mucho que me cueste, por más que no quiera, por más que me destroce el verte partir…es que ya estoy cansada de soñar sin vos… y ya cuando parece que todo está por terminar, una luz aparece…algo que me hace retroceder en mi decisión, algo que me hace volver a amarte como antes, algo que hace que quiera buscarte, abrazarte y no dejarte ir, algo que hace que quiera seguir peleando por tu amor, por tu cariño, por tus besos y tus abrazos… no sé bien qué es, pero ese algo me mantiene con fuerzas. Con fuerzas para seguir adelante y no caer, con fuerzas para seguir mirándote a la cara y contenerme en decirte todo lo que siento: todo lo que te amo. Son esas fuerzas las que me dicen que no todo está perdido…que algo de esperanza queda pero que tengo que confiar en mí, en vos…
Me acuerdo el día en que nos conocimos. Desde ese día, sin siquiera conocerte, me embrujaste de repente, me condenaste eternamente a sentir que te he amado desde siempre. Y tal vez por eso sea que todavía no puedo sacarte de mi mente. Estoy bajo un hechizo… ¿hasta cuando?”.

Amor improbable

Lunes 11 de mayo de 2009

“Realmente, ¿En qué estaba pensando? ¿En que vendrías a buscarme algún día? ¿En que algún día me amarías como yo te amo? ¿En que verdaderamente te importo siquiera un poco? ¿En que en algún momento del día pensás en mí? ¡Es absurdo! Me siento tan tonta…desperdiciando tanto tiempo de mis pensamientos dedicados a vos. Desperdicié horas de mi vida llorando por tu amor, por ese amor que nunca tuve y ahora veo que nunca tendré. Desperdicié y derroché palabras, poemas de amor, sentimientos de cariño y aprecio hacia una persona a la que ni siquiera le importo, que ni siquiera se acuerda que existo, que ni siquiera es mi amigo.
Ya no aguanto estar tan lejos de vos. Me enteré que estás saliendo con alguien. Bien por vos. No voy a mentir diciendo que me alegro porque no es así ciertamente, pero tampoco voy a decir que me pone mal. Es más, siento que me estás ayudando. Ayudándome a olvidarte. Y lo bien que hacés, porque sé que lo nuestro es un amor imposible e inalcanzable. Cada uno tiene que seguir su vida. Me duele decirlo, pero tal vez nuestro destino no sea estar juntos.
Desde que te conozco, con lo único que sueño es estar a tu lado…sentirme feliz y protegida junto a vos. Nunca antes me había pasado con alguien. Era una cosa que cada vez que te veía me brillaban los ojos. Mi soledad ya no existía, mi alegría se contaba con tus sonrisas, mi dolor con tus lágrimas, mis sueños eran sobre vos, mi contención tus abrazos, las caricias tus manos y el amor eras vos.
Yo…siendo tan orgullosa, ¡era capaz de bajar la mirada al verte pasar! Era capaz de dar la vida por vos. Lo eras todo para mí, y te juro que nunca en mi vida sentí dolor tan grande como este que siento ahora, el dolor de haberte perdido, el dolor de que te hayas alejado, el dolor de que me trates con indiferencia, el dolor de saber que te vas sin siquiera saber lo mucho que te amo.
Las cosas ya no son lo que eran.  Lo que antes era un sueño, es ahora una pesadilla… ¡y quiero despertarme! Me siento débil y derrotada, ya no tengo fuerzas para seguir adelante. Mi corazón tiene un límite, y creo que hasta aquí llega. Sé que dije que podría amarte por siempre, pero siempre es mucho tiempo, y a medida que pasan las horas yo más me desespero y más cuenta me doy del daño que me hace que estés en mi corazón.
Mi corazón partido está… ¿de qué me vale llorar si la herida ya fue provocada? Cuando te fuiste en busca de otro amor…yo me quedé sola y sin una parte de mi corazón, porque te extrañaba cada día más y más. Me robaste mi otra mitad. ¡Que ignorancia la mía! Me entregué como si nada. ¡Te amaba tanto! Y es increíble como alguien puede romper tu corazón, y sin embargo sigues amándole con cada uno de los pedacitos que te quedan.
Me equivoqué con vos. No sos el amor de mi vida como pensaba hasta hace unos minutos. Vos tenés tu vida, yo tengo la mía. Tengo que seguir adelante, así sea que no tenga el valor para hacerte a un lado, tengo que hacerlo porque ya no soporto este frío dolor que me congela el alma, me cierra los ojos, me tapa los oídos y me aleja de la realidad, de la triste realidad de la que formo parte.
¡Basta! Hasta acá llegué. No me pidas más. No puedo amarte más”.



"Es mejor haber amado y perdido que jamás haber amado". Alfred Tennyson

Amor imposible es saber que pudo haber sido, si hubiera actuado a tiempo, si hubiera sabido... Amor improbable es tener la conexión y saber que el tiempo no lo permite, por una cosa o por otra, es algo lejano... 

Y a pesar de todo no pierdo las esperanzas. La vida cambia constantemente y cuando menos lo esperas te da la mejor sorpresa. De nada me arrepiento, pero me arrepentiría si te vuelvo a tener y te dejo ir sin luchar.

 Amor imposible es conocerte y no tenerte. Pero así es la vida y si debe ser será, si tenemos que estar juntos, vamos a estar, y si no, tal vez en la próxima vida. Mi imaginación no tiene limites, y en ella he vivido un millón de vidas contigo y en cada una fuimos felices. Amor improbale me dice que todavía puedo hacer mis sueños realidad. Me dice que todavía estás ahí... 

Porque lo improbable es por definición probable, lo que es casi seguro que no pase y que puede pasar. Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo.

Historia sin fin

“Me he dado cuenta que lo que uno hace en la vida es la mitad de la ecuación, la otra mitad, la mitad más importante, es con quien estas mientras lo haces”.

JUEVES 02 DE FEBRERO DE 2012

No estoy bien. Tengo ganas de llorar todo el tiempo. Lo único que me frena es pensar que en algún momento de mi vida voy a recuperarlo y tenerlo conmigo como antes, pensar que va a estar entre mis brazos como tantas otras veces. Lo extraño como si no lo viera desde hace años. Lo extraño, sintiendo que cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día lejos de él es tiempo perdido que no voy a recuperar jamás. Lo extraño, recordando cada momento alegre que pasamos juntos. Lo extraño cuando pienso en sus brazos y en sus piernas abrazándome, en su pecho donde tantas veces me consolé, en su perfume en su cuello que respiraba cada vez que lo abrazaba, en su pelo indomable, despeinado. No me daba cuenta que a su lado era tan feliz. No me daba cuenta que a su lado lo tenía todo. Y ahora no tengo nada.
Es que lo amo desde que tengo memoria, desde el primer momento en que lo vi y no quise despegar mi pensamiento de él. Lo amo desde que Dios lo cruzó en mi camino. Y no soporto tenerlo lejos. No soporto que esté mal y lejos de mí. Quiero abrazarlo, quererlo, amarlo. Daría lo que fuera por pasar un día más a su lado.

Soy capaz de esperarlo toda la vida, así sea que él no venga nunca más a mí. Realmente lo amo. Muchísimo.

Sé que después de todo, incluso después del final, voy a seguir amándolo.
Nuestra historia no tiene fin. No puede tener fin. No lo voy a aceptar.
Voy a seguir buscándolo hasta el fin de mis días. Lo necesito acá conmigo. No puedo vivir sin él. Él es el amor de mi vida.


Ay, pasan los días y los meses y yo me sigo sintiendo igual. Vuelve cuando estoy a punto de no extrañarlo más... es un círculo vicioso, sin fin. Realmente, esto es una historia sin fin. 
Estoy condenada de por vida.

El amor no muere

"El amor nace del recuerdo, vive de la inteligencia y muere por olvido".  Ramón Llull


Si el amor es así, entonces jamás voy a dejar de amarlo. Jamás voy a dejar de pensar en él, en cuanto lo amo, en cuanto lo extraño, en cuanto deseo estar a su lado. Jamás voy a dejarlo ir del todo. Jamás dejará de existir en mi corazón... estará siempre conmigo, siempre en mi mente, en mi alma. Será una parte mía perdida por el mundo... será mío así sea que nunca lo vuelva a tener. Lo amaré hasta que el sol se apague, lo amaré hasta que los mares de la tierra se sequen, lo amaré hasta el fin de mis días, aunque jamás vuelva a amar a alguien de esta manera, yo lo amaré. Mi cura es mi enfermedad. Mi enfermedad es mi cura. Es algo cíclico, algo que se repite día tras día, mes tras mes... no importa cuanto tiempo pase. Él siempre está presente, no puedo evitarlo, es más fuerte que yo. Es como un fuego que no se puede apagar con nada, ni con agua. Es un fuego que se mantiene constante, que se enciende como una llamarada cuando está cerca, pero que jamás se apaga cuando se aleja. Siempre está, escondido en lo más profundo de mi alma, en secreto... siempre estará allí. Conviviré con este fuego, con este amor, hasta el fin de los tiempos. Porque no tengo otra opción, y tampoco quiero tenerla. Él es el amor de mi vida, pase lo que pase, digan lo que digan, haga lo que haga, así sea que nunca vuelva a mi lado... él es el amor de mi vida, otro no va a haber. Lo amo como aman los locos, desesperadamente, con ansias, sin pensar en las consecuencias. Quiero tenerlo conmigo, retenerlo en mis brazos y jamás soltarlo, jamás volver a soltarlo. Quiero cuidarlo, protegerlo... necesito sentirlo cerca. Siento que siempre voy a estar así, esperándolo... aguardando... cuidándolo, amándolo en secreto. Amándolo como nunca nadie va a amarlo, como nunca nadie lo amó. Y por más que pase el tiempo, este amor no se agota, se multiplica. 

Dios...
Dame paciencia, para esperar lo que tenga que pasar.
Dame fuerza, para aceptar el destino.
Dame esperanza, para saber si quedarme o irme.
Dame inteligencia, para distinguir el bien del mal.
Pero sobre todo, lo necesito a ÉL... no pido más.

"El amor no tiene cura, pero es la única medicina para todos los males". Leonard Cohen

"Es imposible ocultar el amor en los ojos de que ama". Jhon Crowne

"Es un locura amar, a menos que se ame con locura". Proverbio latino

Love letter (VI)

14/03/2012
Parte VI
Burbujas de amor.

¿Te acordás cuando decíamos que el mundo nos resbalaba? Nada nos importaba, eramos nosotros y nadie más, escondidos, encerrados, protegidos dentro de un mundo creado por nosotros, para nosotros. Nos amábamos mucho.
Dentro de ese mundo, vos me regalaste una estrella, ¿te acordás? Se llamaba Angus, y decíamos que ibamos a vivir ahí cuando nos muramos, e ibamos a seguir siendo tan felices como siempre. A lo mejor en la muerte podamos estar juntos. Es la estrella más brillante del cielo. En realidad no es una estrella, es un planeta, Venus, pero eso no importa. Era nuestra estrella, y nada importaba. Sólo basta verla en las noches de estrellas para acordarme de vos. Cuando me la regalaste todavía me amabas con ese amor de los primeros meses, único. Es por eso que me gusta tanto verla. Siento que es lo único que todavía brilla en lo que alguna vez fuimos.
Nuestra burbuja se pinchó. O la pinchamos. O nos la pincharon. Todavía no me pongo de acuerdo conmigo misma de cómo fueron los hechos. Lo cierto es que ya no existe ni va a volver a existir otra igual. Era única, era nuestra. ¿Qué pasó Agus? Pensé que iba a durar para siempre.
Cuando te conocí mi intuición no me falló, sabía que ibas a estar conmigo. No pensé que te fueras a cansar tan rápido. Ahora ya no tengo intuición, la perdí para siempre. Perdí el poco olfato que me quedaba, se me pinchó junto a nuestra burbuja. Se me fue al carajo la intuición femenina. A lo mejor algún día vuelve. Pero es todo tan improbable que ya no confío en nada.
No sólo se pinchó nuestra burbuja de amor. Se pincharon mis sueños, mis metas, mis anhelos. Se pinchó mi vida. Dejé de existir. ¿Sabes con que soñaba? Soñaba en casarme con vos, en tener hijos tuyos, en vivir con vos para toda la vida, en cuidarte cuando seas viejito… en viajar por todo el mundo a tu lado, en dormir en la misma cama, en poder abrazarte y besarte todos los días de mi vida. Soñaba con vos todo el tiempo, y ahora también lo sigo haciendo, pero no de la misma forma. Antes te tenía conmigo, entonces soñaba con deseos. Ahora que no te tengo, sueño que te tengo y al despertar me doy cuenta que no es así, y el sueño se me transforma en pesadilla. La vida no se me ha hecho fácil sin vos. Extraño mucho todo lo que eramos. Y aunque sufra y te deje ir, siempre va a haber adentro mío una pequeña esperanza de recuperarte, de tenerte a mi lado de nuevo y construir la burbuja de nuestros sueños nuevamente. Si la construimos de nuevo, no la hagamos de jabón como la última vez, la hagamos fuerte como la casa del tercer chanchito (de ladrillo).



No sé que va a pasar Agus. Tampoco quiero saberlo. Quiero hablarte, decirte lo que siento, darte mis cartas, darte un beso, abrazarte y despedirme. Si en algún momento tenemos que estar juntos, el destino va a encontrarnos como sea, el amor puede ser más fuerte que cualquier otra cosa. Yo voy a estar sola, esperando, pero sin esperar nada realmente.
No quiero olvidarte, sólo quiero sanar este dolor que siento. Para sanarlo te necesito a mi lado, y al no poder ser así, prefiero dejarte ir y curarme sola, lamer mis heridas hasta que cierren. Me encantaría poder estar a tu lado, no sabes lo mucho que te amo. Ojalá estés bien, seas feliz y encuentres lo que buscás. Pensé que yo podía darte eso que buscabas, pero me equivoqué. Si algún día querés llamarme, podés hacerlo, pero prefiero no verte si puedo evitarlo. Espero que me entiendas algo, un poquitito de cómo me siento. Te amo demasiado. Si algún día decidís volver, yo estoy dispuesta a cualquier cosa. Pero no me hagas llorar más, Agus. Mi corazón no puede más.

Siempre voy a ser tuya.



Love letter (V)

14/03/2012
Parte V
Este es el presente, Pichiruchi.

Eso me dijiste la última vez que te escribí una carta, que te la mandé al e-mail. Me lo tomé como un: bancatela Ani, esto es lo que elegiste. Y si, eso es lo que estoy haciendo. Sobreviviendo en este triste presente que lamentablemente es consecuencia de mis impulsos de loca. Pero realmente, ¿sabes como es mi presente Agus? ¿Tenés una idea de lo que estoy viviendo, de lo que estoy sufriendo? ¿Te importaría saberlo?
¿Cómo te sentirías si de repente todo lo que siempre quisiste se pierde? Muy mal, ¿no? ¿Llorarías? Por supuesto que llorarías. ¿Te dolería? Como nunca. ¿Lo extrañarías? Demasiado. ¿Te gustaría recuperarlo? Con todas las fuerzas del mundo. ¿Serías capaz de cualquier cosa? Por supuesto. ¿Y si eso que tanto querés no quiere volver? Llorarías de nuevo. ¿Serías capaz de dejarlo ir? Imposible. ¿Y si no queda otra salida? Así sea que te estés muriendo, harías lo que sea si al otro le hace bien.
Es lo que estoy haciendo ahora, mi Agus, te estoy dejando ir, te dejo ser libre. Te doy mi libertad, te libero de mi amor, de mi presencia, de mis llamadas, de mis mensajes, te libero de la Ani pesada que conociste, de la novia hartante que te comía a besos y te escribía muchas cartas lindas y te regalaba chocolates. Te libero de este dolor que te hizo tan mal, te libero de mí para el resto de tu vida. No vas a tener que verme más, ni saludarme, ni ponerte de mal humor. No vas a tener que soportarme más. Te dejo ir porque te amo, te amo con todo mi corazón. Te dejo ir porque es lo que vos querés hacer, irte, alejarte. Y aunque me esté muriendo por dentro, y piense que soy capaz de cualquier cosa por tenerte conmigo de vuelta, que te voy a amar para toda la vida porque sos el amor de mi vida y mi hombre, el hombre que yo elegí amar, el hombre que siempre quise para mi vida… te dejo ir.
Mi presente es una agonía, un dolor constante que no me puedo despegar. Me desgarra el alma dejarte ir, me desgarra el alma el saber que no voy a volver a verte nunca más. A lo mejor estoy exagerando y alguna vez te cruzo por ahí. Pero no va a ser lo mismo, porque nunca voy a verte con otros ojos que no sean de amor. Estoy muy cansada. No tengo ganas de hacer nada. No sé de donde sacar fuerzas.
Siento que ya no tengo futuro porque todo mi futuro estaba planeado al lado tuyo. Toda mi vida estaba atada a la tuya. Y ahora, sólo hay incertidumbre. Mi futuro es un gran signo de pregunta, un gran interrogante. Ya no entiendo nada, ni quiero entender. Sos mi pasado completo Agus, antes de vos no recuerdo nada. Mi vida empieza a partir del día en que te empecé a amar, lo de antes no tiene importancia.
Mi presente es aburrido. Salgo con mis amigos pero no disfruto. Estoy pendiente a ver si salís, a ver si te encuentro… en que estarás haciendo. Bailo, pero ya no tengo sentimiento ni pasión, se me fueron todas las ganas de querer sentir algo. Ya no abrazo a mis amigas, ya no le digo a nadie que lo quiero. No me interesa demostrar cariño, no me interesa amar a nadie. No tengo interés en nada que no seas vos, Agus. Ni siquiera puedo dormir en paz, porque en mis sueños también estás. Estás en todos lados y al mismo tiempo no estás en ninguno. Te me escapás, no sé como retenerte. Te pierdo en la oscuridad de la noche, ya no te veo, no puedo agarrarte. Te perdés entre las sombras, entre las personas de este mundo, poco a poco vas desapareciendo. Y lloro más, no puedo contenerme. Lloro todas las noches buscando una señal de que todavía no te fuiste, de que todavía no te vas. Pero no encuentro nada. Me estoy consumiendo en un fuego lento, y sólo están quedando cenizas. Cenizas de lo que fuimos, cenizas de lo que fuiste, de lo que fui. No te vayas Agus, esto no puede terminar así. Este amor no puede haber durado tan poco. ¿O habrá sido tan intenso que nos quemó por completo? No me dejes Agus, te necesito a mi lado. Ya no sé que hacer para estar bien. Pienso en vos y lloro. Mi cuerpo entero te extraña, mi cuerpo entero te reclama.
Basta. No puedo más. No puedo seguir viviendo de esta manera. Me voy a volver loca. Prefiero morirme ahora antes que seguir sufriendo. Sé que es más fácil darse por vencido que pelear, pero sé que voy a perder de todos modos. No sé que estoy esperando que pase, un milagro. Quiero morirme Agus, ya no quiero seguir viviendo de esta manera, ya no quiero.


Love letter (IV)

Parte I - Parte II - Parte III - Parte V - Parte VI
14/03/2012
Parte IV
Perdóname, me equivoqué.

No hice las cosas bien. Mi carácter atolondrado me ganó de antemano. Mi cabeza se antepuso al corazón, no sé como esa maldita hizo para ganarle. Se me nubló la vista, la razón y el corazón quedó amordazado. Mi cuerpo se puso frío, helado. Ya no tenía sangre en las venas. Me estaba congelando, me estaba endureciendo sin poder hacer nada. No sé qué pasó. Fue un momento de locura, de inconciencia, de confusión. Viéndolo ahora, después de pasados tres meses de ese momento, no tengo palabras para explicar lo que me pasó. Creo que simplemente me enfermé, mi alma enloqueció, el corazón se me durmió y la maldita cabeza me jugó una mala pasada. No quería entrar en razón. No recordaba el amor, no sentía amor. Lo tenía olvidado en el corazón, apagado en las venas, mal distribuido por todo mi cuerpo. Necesitaba un shock de energía, pero no quería uno tan grande como éste que me dieron. Más que energía, este shock me terminó por destruir. Me dejó en agonía, llena de dolor, exhausta, agotada. Si no hago algo rápido voy a morir de tristeza, de desconsuelo, de desesperación.
Si tuviera que explicar quién fui en esos días, no sabría decirlo. Ni yo me acuerdo, ni me reconocería viéndome desde afuera. ¿Cómo pude ser tan fría? ¿Cómo pude ser tan estúpida? Sé las razones que tuve, pero realmente no las entiendo. Ahora sé porque él no me entendió nunca. Ni siquiera yo sabía muy bien el por qué de esa decisión. Creo que mi alma estaba agotada, necesitaba un poco de paz, de tranquilidad… ¿cómo iba a estar bien con el Agus si no estaba bien conmigo misma? Entonces el alma y el corazón, cedieron el dominio de mi persona a la razón. Lógica como es, pensó que lo mejor era separarme por un tiempo y reflexionar, renovarme, recargarme y volver con toda. A mí me pareció una buena idea. Y no lo hubiera hecho nunca de no creer que era lo mejor para él y para mí. Me equivoqué, lo sé ahora después de pasado el tiempo. Tendría que haber luchado, tendría que haber seguido adelante, como lo hice siempre a pesar de todo. Pero mi corazón no iba a soportar otra batalla más. Viene luchando desde hace mucho tiempo, desde el día en que lo conocí a él. Luchando no por amarlo, sino por hacerlo feliz, por evitar que se fuera. Bajé los brazos en una batalla y perdí en la guerra. Perdí como la peor, como la más cobarde. Me crucé de brazos sin hacer nada. Y ahora que ya terminó la guerra y que él no quiere estar más conmigo para ayudarme, me siento desolada, en medio de un campo de enfrentamientos, rodeada de tristeza y de muerte. Y ese halo de melancolía me tiene envuelta. No puedo despegarlo de mi cuerpo, no sé cómo.
No me vas a perdonar nunca Agus, lo sé. Veo que no tenés intención alguna de volver a estar conmigo. Te perdí para siempre. Me hubiese gustado que me recordaras peleando por tu amor, y no hecha un ovillo llorando. Pero esta es la Ani que conociste, con sus fortalezas y debilidades. Si tan sólo volvieras a su lado, la harías la persona más feliz del mundo otra vez. Recuperaría el arsenal de batalla e iría por el mundo enfrentando a todos y a todo, como antes, como al principio, sin darme por vencida. Aunque lo cierto es que ya no quiero pelear. No quiero más batallas, quiero paz… Si volvieras a mi lado, ya no habría batallas, porque ya habríamos ganado todas. Sólo habría amor y tranquilidad. Haríamos el amor, basta de guerras.
No va a ser suficiente decirtelo ni mil veces… perdoname, me equivoqué. Quería estar sola para estar bien, y no me di cuenta que te estaba dejando solo a vos. No me porté como debería portarse una novia. Algún día a lo mejor logres comprenderme, y perdonarme del todo. Yo me llevo los mejores recuerdos tuyos, Agus. Ojalá encuentres a alguien que te ame mucho y seas muy feliz. Esta vez te lo digo con sinceridad. Acordate que una pareja necesita de las dos personas, si o si, otra no hay. Y si alguna vez ella te dice que quiere estar sola, no la dejes, no la abandones ni muerto. No te rindas Agus, yo sé que vos podés dar más de todo lo que me diste a mí. Sé que en tu corazón hay más amor de lo que te imaginás. Yo abrí mi corazón y me equivoqué, pero no tengas miedo, a vos no te va a pasar lo mismo porque sos más fuerte que yo. Perdón, ojalá todo esto terminara bien.


Love letter (III)

Parte I - Parte II - Parte IV - Parte V - Parte VI
14/03/2012
Parte III
Amo como ama el amor.

El día que me propuso ser su novia me empecé a reír como tonta, me tenté. Por nervios, claro está. No esperaba que me preguntara eso nunca. Para mí él era mi amor platónico, mi amor imposible. Lejano, muy lejano, como la luna y las estrellas. Me regaló una rosa y me dijo que me amaba, que quería estar conmigo. Todavía guardo esa rosa, con la fecha 4/09/09 atada en el tallo. Guardé esa y otras rosas más que él me regaló, todas con sus fechas. Las atesoro como si fueran de cristal en una caja. Es que esas rosas, los peluches sobre mi cama y dos o tres cartas son todo lo que tengo de él. No me dejó nada, y se llevó todo de mí.
Los primeros días de novios fueron perfectos. No sabía como hacer para no extrañarlo tanto. Y después de tanto tiempo, nunca aprendí a no extrañarlo. Me encantaba estar entre sus brazos, sentir sus brazos alrededor de mi cintura, su cabeza sobre mi hombro, sus labios en mis mejillas… me sentía protegida, segura, fuerte. Me sentía feliz. No podía pedir más nada, él era todo lo que quería. Y quiero.
No sabía que un ser humano podía amar de esa manera. No sabía que yo podía amar de esa manera. Esta manera, que me persigue hasta el día de hoy. No sabía que el amor podía crecer tanto todos los días. Y nunca pensé que alguien me fuera a amar como él me amaba. ¿Qué pasó? Será que no solamente necesitamos amor. Yo sí, es lo único que pido. Amor. No me importa más nada. Si al mundo le gusta, bien, y sino que se vayan a freír churros. ¿Por qué le cuesta tanto entenderme? No tiene que entenderme, tiene que aceptarme tal cual soy.
Él dice que la Ani que conoció no es la misma Ani que soy ahora. A lo mejor cambié en mi forma de pensar, en mi manera de ver el mundo. A lo mejor maduré en algunas cosas, y en otras no. Yo no sé como me ve él, no tengo idea. Para mí siempre fui la misma, a veces más vaga, a veces con más voluntad, pero siempre la misma. Volada, atolondrada, bruta, sencilla y sensible. La Ani que todos conocen. Lo único que no ha cambiado en estos años es la forma en que yo lo amo a él. No sé por qué, pero cada día lo amo más, así sea que no esté conmigo. Lo amo como jamás amé a nadie, y como jamás volveré a amar a otro ser humano. Él se va ahora, y se lleva consigo toda mi vida, mi alma y una parte inmensa de mi corazón, irremplazable. Me siento condenada a vagar por esta vida con la mitad de mi ser, buscando a tientas consuelo en otras personas, felicidad en donde no la hay y amor donde no existe. Perderlo a él, es perderme a mí misma, es dejar de ser la Ani de siempre y convertirme en esto que soy ahora, una piltrafa de melancolía, depresión y desesperación, esperanzada de encontrar en algún momento un rayito de sol que me de tibieza, unos brazos fuertes que me protejan, una mano bondadosa que me acaricie, una boca que sacie mi sed de amar, un alma inmensa que pueda alcanzar también para mí en reemplazo de la que perdí, un corazón sano que pueda ayudarme a arreglar el mío, un hombre que sea capaz de amarme sin importarle nada ni nadie. Yo sentía todo eso cuando él estaba conmigo, cuando era mi novio y era mío, sólo mío y de nadie más. Me sentía completa, llena de vida, de energía. Me sentía feliz.
Lo amaba como amo a la vida, como amo al mundo. Lo amo. Ni siquiera puedo decirle que lo amo por temor a que no me escuche, a que no me crea, a que me rechace.  ¿Adónde se va todo el amor que uno tiene dentro y no puede demostrarlo? ¿Adónde termina? Yo me siento ahogada de tan llena que estoy. Necesito sacarlo, escupirlo de alguna manera. Lo amo porque no tengo otra opción, lo amo porque quiero amarlo, porque estoy enamorada de él y no tengo otra explicación. Quisiera no haberlo perdido nunca y amarlo hasta morir. Lo amo en la forma en que aman los locos. Daría mi vida por él, tan sólo porque lo amo. Lo amo en la forma en que aman los cobardes, sin poder decir nada, con miedo de tenerlo, con miedo de perderlo. Lo amo con dolor, lo amo con mi vida, con mi alma. Lo amo porque simplemente no existe otro hombre en este mundo para mí. Él lo es todo.
“Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo?” Fernando Pessoa.


Love letter (II)

Parte I - Parte III - Parte IV - Parte V - Parte VI
14/03/2012
Parte II
El encuentro.

El día que lo vi por primera vez no le presté mucha atención. Era una tarde de verano, en la que yo había salido a caminar con mi familia. Lo único que podía recordar de él era su pelo. No grabé ni una sola facción de su rostro, ni su cuerpo, ni su ropa. El pelo fue lo único que recordé más tarde de él. Estaba cortando el pasto en una casa que queda a la vuelta de las nuestras en San Antonio. Una casa en la que él solía pasar sus veranos antes de construir la que tienen ahora. Se llama “El encuentro”. Ahora es de una vieja que tiene muchos perros, que ladran cada vez que uno pasa por ahí. Yo no sabía que ese chico cortador de pastos me iba a cambiar tanto la vida un par de meses más tarde. ¿Quién podía imaginarlo en ese momento? ¡Nadie! Ni siquiera yo que soy tan soñadora.
Lo saludé una noche estrellada de febrero, el 29 para ser más exacta, después de que pasó más de un mes de la vez que lo vi cortando el pasto. Se sentó a mi lado en la verja de mi casa y se puso a hablar conmigo. Me acuerdo que se había puesto el Axe de chocolate, y cuando una semana más tarde encontré una muestra gratis en una revista lo recorté y lo guardé porque ese perfume me hacía acordar a él. En ese momento no me daba cuenta, pero yo creo que en esa primera mirada que crucé con él, de cierta forma le di un pedacito de mí. No sé que fue, pero yo vi algo especial en él que nunca jamás vi en nadie más, y sentí algo tan hermoso, que nunca más volví a sentir con nadie. Yo no buscaba a nadie, y él tampoco, pero el destino, Dios, o lo que sea que haya sido, nos unió esa noche. Y desde ese entonces que no puedo vivir sin él, que no puedo no pensar en su mirada, en su pelo, en él. No puedo sacármelo de la cabeza, del corazón. No sé como este desgraciado corazón lo dejó entrar tan rápido… no sé porque ahora no hace lo mismo para que se vaya, rápido.
Esa noche para mí fue la mejor noche de mi vida. Ni siquiera las noches con los amigos o la familia se le pueden comparar. Porque si bien para todos fue una noche cualquiera, inclusive si lo fue para él, para mi fue mágica… porque conocí al amor de mi vida, y ya nadie ni nada ni Dios podría cambiar lo que pasó. Era el destino, él tenía que estar conmigo. Yo tenía que encontrármelo, por algo… por ese algo que ahora se pierde. Por ese algo que ya no existe. Ojalá en otra vida vuelva a encontrármelo, pero de otra manera, y quizás en otro momento. El encuentro de esta vida fue perfecto, pero lo que no funcionó fue lo que vino después. Los dos nos equivocamos. Él está convencido de que no podemos ser felices juntos. Eso es lo que me diferencia de él, porque aún estando así como estamos, separados, yo nunca dejé de confiar y de creer en que estábamos hechos el uno para el otro y de que podíamos ser felices para el resto de nuestras vidas. Nunca se me cruzó por la cabeza otra cosa. Jamás.
Por más que ahora llore y me duela mucho todo, no cambiaría nuestro encuentro por nada del mundo, no cambiaría por nada del mundo el haberlo conocido. Me habría privado de amar de esta manera, me habría privado de entregarme en cuerpo y alma sin importarme nada, de enamorarme perdidamente y amar hasta el dolor. Me habría privado de los 2 años felices y hermosos que estuve a su lado, así sea que ahora pierda 20 intentando olvidarlo. Los buenos recuerdos nunca se borran. Los malos espero que sí. Aunque en este tiempo no me he acordado de ningún recuerdo malo… guardo todos los buenos, los importantes.
A lo mejor, en un par de años, tenga otro encuentro con alguien. No va a ser tan mágico y especial como este que tuve con él, pero quizás pueda ser feliz. Quizás tenga la oportunidad de encontrar a alguien que quiera estar conmigo sin importarle nada. Y ahora tengo miedo, pero la verdad es que no lo pensaría dos veces si me tuviera que arriesgar a amar como amé ahora. Mi corazón dice que no quiere saber nada… pero yo sé que se va a reponer, voy a curarlo, voy a sanarlo de alguna manera y voy a volver a ser la misma Ani de siempre. En realidad no la de siempre, sino una más fuerte. Sólo tengo que pasar por esta prueba. Estoy temblando.


Love letter (I)

Mi despedida del amor fue dolorosa. No pensé que fuera a ser tan dura. Escribí y me desahogué tiempo atrás. ¡Qué lindo que es soltar todo! Quiero subirlo acá porque tal vez alguien que esté pasando por lo mismo lo lea y se sienta identificado... No hay dolor que duela más que el dolor del alma.

Parte II - Parte III - Parte IV - Parte V - Parte VI
14/03/2012
Parte I: Chau.

Voy a escribir para desahogarme, para sacarme todo esto que siento… de una vez por todas, para por lo menos intentar no pensar más en él. Sé que es imposible que pase eso, pero no me queda otra. No hay otra salida. No queda escapatoria. Estoy dentro de un túnel por el que caigo y caigo, sin encontrar nada a lo que aferrarme, sin saber como detenerme, sin llegar jamás al fondo. Es una caída que no tiene fin. Y mi corazón está a punto de explotar, está a punto de morir. Tanto que luché por él, tanto que dije que lo iba a esperar toda la vida asi sea que no venga nunca, tanto que le rogué y lloré… A veces el amor dura para siempre, y otras, duele mucho. No podía seguir lastimando a mi corazón de esta forma, no podía hacer eso con él, que tan valiente me soportó todo este tiempo y no me abandonó jamás. Siempre fiel a él. Es por eso que lo agarré y lo cobijé entre mis manos, y me pidió que parara con todo esto porque mis lágrimas lo estaban agotando, y mi alma se estaba quebrando. Me di cuenta que mi corazón estaba hecho una piltrafa, que ya casi no tenía vida, que inclusive ni respirar podía. Mis lágrimas lo estaban ahogando. Ahora está en reposo, tranquilo… esperando el final, sin saber lo que le espera, esperando terminar con la agonía de una vez por todas. Sólo yo puedo salvarlo. Sólo yo puedo salvarme. Me duele todo el cuerpo, no sólo el corazón, pero él es lo que más me importa, porque él me conduce por la vida. Sin mi corazón no soy nadie. Me duelen las manos, de tanto escribir para desahogarme (es por eso que ahora elegí la compu). Me duelen los ojos de tanto llorar, la cabeza por lo mismo. Me duele la espalda, de las horas que paso sentada sin hacer nada simplemente porque no tengo ganas, no tengo fuerzas. Me duelen las piernas de tanto tiempo estar acostada durmiendo, así el tiempo se me pasa más rápido. Me duele el alma porque ya no bailo, ni sonrío feliz. Me duele mirarme el espejo y verme así, porque ya no sé ni quien soy, ya no sé qué hacer, adónde ir, a quién acudir. Ya no entiendo nada de lo que está pasando. Y tampoco tengo ganas de entender. Estoy muy cansada. Siento el peso de un elefante sobre mis hombros. Y como el corazón ya no tiene peso, ni voz ni voto, la que actúa ahora es la cabeza. Y me está volviendo loca. Hay días en los que mi cabeza me hace levantar de buen humor. Me hace pensar que todo va a estar bien, que voy a tener de vuelta conmigo a mi Agus, y que no tengo que tener miedo de nada. Me da una esperanza más grande que una casa, y eso me basta para sonreír un poco y no llorar. Pero hay otros días, en que me perfora el alma. Y esos días lloro, lloro y lloro como nunca, hasta que los ojos me empiezan a arder y la cabeza me estalla del dolor. Pienso una y otra vez como despedirme, como decirle chau, como sacarlo de mi vida de una vez por todas. Y se me ocurren muchas maneras de decirle las cosas, pero cuando lo tengo al frente… no puedo, simplemente no puedo despedirme. Mi cabeza y mi corazón, por más lastimado que esté, no entienden como hacer para vivir sin ese hombre que me mira con frialdad. No entienden como puedo hacer para dejarlo ir. Hay algo que me detiene, que me frena y me vuelve loca. Cuando lo tengo al frente quiero abrazarlo, besarlo, decirle que lo amo con locura, decirle que es el amor de mi vida y no se puede ir, no puede dejarme sola, no puede abandonarme así. Y no puedo hacer nada de eso porque tengo miedo. Tengo miedo de su reacción, tengo miedo a que se enoje… pero más miedo tengo que me diga que no me ama más. Ahora no lo entiendo porque no sé como hacer para entenderlo, algún día lo entenderé… lo nuestro se terminó, para siempre. Tendría que haberlo entendido hace mucho, pero no puedo, porque el sentimiento de amarlo y de querer estar con él es más fuerte que cualquier otra cosa. No entiendo como lo perdí, no entiendo que hice mal, en qué me equivoqué. No entiendo qué quiere, que busca. ¿Qué le hice Dios para que me hiciera esto? ¿Qué hice tan mal como para que me deje de amar? Porque por más que me diga que me quiere, yo sé que no es así. No hace nada para demostrar su amor, y cuando tiene la oportunidad se queda callado. ¿Qué hace uno cuando algo le molesta en su vida? ¿Cuándo algo lo lastima? Yo creo que una persona con sentido común intentaría sacarse a ese algo de encima. Mi problema es que no quiero sacármelo de encima. Ese algo, por muy lastimoso que sea, es lo que más amo en el mundo. Tengo una herida que sangra constantemente. Sólo hay dos posibilidades, o curarla de alguna manera, de a poquito, con paciencia y voluntad, o no curarla jamás y morir desangrada por el dolor que desgarra el alma.


Ámame

Ámame, más allá de todo, sólo ámame.
Quédate a mi lado, siénteme. Mi corazón está contigo.
Ya no respiro, ya no vivo, ya no tengo nada si no te tengo.
Quédate conmigo porque tu amor es mi fuerza.
Necesito sentir tus brazos rodeando mi cuerpo.
Necesito sentir tu respiración sobre mi cuello.
Necesito sentir tus labios en mi piel.
Tu amor es mi fuerte y mi debilidad.
No soportaría perderte.
No soportaría verte lejos de mí.
Amo todo de ti.
Desde siempre y para siempre.
Nada más quiero amarte.
Nada más quiero cuidarte.
Quiero entenderte.
Quiero que me entiendas.
Ámame como soy.
Sólo ámame.

All you need is love

¡Al fin terminó el 2010! ¡Bienvenido 2011! Y según las predicciones mayas, me queda un año de vida. Supuestamente, el mundo se está preparando para un gran cambio. Aparte del cambio climático, se espera un cambio en la conciencia del ser humano, para que éste logre integrarse a todo lo existente y se sincronice con la naturaleza, haciéndola propia, usándola, pero no abusándola. Creo que vamos en camino de todo lo contrario, ¿no?
Como sea, por suerte terminó el 2010. Fue el peor año de todos para mí. ¡Nunca tuve un año con tantos altibajos! Al 2010 lo empecé UP UP! A full con los cuadernillos de Diseño Industrial, los dibujos y las carpetas que tenía que presentar, las maquetas, etc, etc. Y no paré hasta junio, cuando de repente EXPLOTÉ! Me sentía sobrecargada, sumamente cansada y ya no tenía ganas de hacer nada de nada. La facultad no me estimulaba para nada. Los trabajos eran cansantes, las maquetas eran interminables, los cuadernillos una pavada (eran extremadamente cortos), los profesores (por lo menos los que me tocaron a mi) tenían menos ganas de enseñar que yo de aprender... y así todo. Yo estaba mal, y el mundo, para mi, también lo estaba. Estaba desganada. Aburrida. Agobiada. No sé como describirlo. Era una sensación de vacío tremendamente horrrible. El 18 de octubre del año pasado escribí en el blog un poco de como me sentía. Y leyéndolo ahora, me doy cuenta de lo mucho que he mejorado. Ya no me siento tan perdida como antes. Sé lo que espero de la vida, sé lo que quiero ser, sé como quiero vivir. Ya me siento optimista respecto a lo que vendrá. Ya me siento más segura, y con más fuerza y voluntad. Ya no me duelen las cosas que ayer me dolían. Las heridas de a poco se cierran. Ya no me siento sola. Tengo a mi lado a las personas que pueden realmente ayudarme a salir adelante. Creo que ya veo el sol entre las nubes. Siempre estuvo ahí, esperando.
¿En qué se puede creer cuando ya no queda nada? Estoy distanciada de mis amigas, de todas las que tenía en el secundario, sólo me queda una. Y aunque a veces nos peleamos, discutimos, y pasan días sin vernos, sabemos que contamos con la otra en todo momento. Me habré quedado con una, pero es la mejor de todas. ¿Qué pasó con las otras? Para que exista una amistad tiene que existir un pensamiento en común, intereses en común... y yo ya no los tenía con ellas. Ellas piensan en la joda, en salir a bailar, en juntarse a joder, y no está mal porque somos chicas todavía. Pero yo pienso en mi futuro. Planeo con mi novio el irnos a vivir juntos, el casarnos y tener hijos, el tener nuestra casa y nuestro auto, nuestros trabajos. Ya no me interesa la joda, por así decirlo. Es raro ver que alguien de mi edad (18) piense en estas cosas. Ahora nadie piensa en nada de esto. Pero es con lo que yo sueño, y por ende en lo que yo creo. Creo en el amor que tengo a mi lado. Confío. Si uno no sabe en que creer porque no ve luz en ningún lado, aseguro que el amor es lo mejor. Nos ilumina en todo sentido. Por lo menos lo fue y lo es para mí. Y lo seguirá siendo.
Espero que este 2011 recompense los malos momentos del año anterior. El primer mes lo pasé genial, a excepción de algunas cositas... pero ya estoy mejor. Pero estoy dispuesta a mejorar, y a ser más fuerte que nunca. Tengo ganas de encontrar un trabajo para hacerme un poco independiente de mis papás. Quiero empezar YA la facultad. Este año empiezo Diseño Gráfico y Publicitario en la Escuela Superior de Artes Aplicadas Lino E. Spilimbergo. Ya empecé a leer los cuadernillos hace rato, y el 15 de febrero ya empiezo a ir. Creo que esta carrera va a ser mejor que la anterior. Me siento más segura que antes. Y mucho más emocionada. No veo las horas de empezar.
Este 2011 promete mucho. ¿Será que cumplirá? Depende de mí. Depende de lo mucho que me mueva, de las ganas que le ponga. El sol ya salió, ahora me falta el arco iris.

Te amo, más de lo que crees

No sé que hago esperándote. Cada vez que te pienso me pongo mal, me pierdo en tristes pensamientos y no encuentro lugar hacia donde salir. Estoy cansada de encontrarme con vos, mirarte, abrazarte, y no poder decirte todo lo que siento, todo lo que soy capaz de hacer por tu amor, todo lo que te amo, que sin vos me muero, que necesito de vos para estar bien, para ser feliz. Nunca en mi vida había amado tanto a alguien. Desde el día en que te conocí, supe que eras especial, que harías un cambio importante en mi vida. No entiendo qué es, pero algo tiene tu mirada, algo que me llama, que me atrae hacia vos, que me enamora, que cada vez que te miro hace que te ame cada día un poco más que el anterior.


En un primer momento deseé quedarme a tu lado para siempre. Ahí me sentía cómoda, segura. La vida era hermosa, el mundo sonreía. Contaba los segundos, minutos, horas, días que faltaban para verte, mientras no dejaba de pensarte un segundo. Me ilusioné como una tonta, ¿qué esperaba? La verdad era que soñaba con el día en que vinieras a decirme que me querías tanto o más que yo a vos. Pero ese día nunca existió. Mi corazón estaba herido. Me había cansado de estar atrás tuyo, y por eso dejé de hablarte. Te extrañaba todos los días, no lo soportaba. No soportaba tenerte cerca, pero tampoco podía tenerte lejos. No tenés la menor idea, y ni sé si te importará saber, que en ese tiempo que no nos vimos, que no nos hablamos, que no supimos nada uno del otro, que cada uno hizo su vida como si el otro no existiera, en ese tiempo nunca me olvidé de vos. Vivías en mi corazón las 24 horas del día. Esperaba el momento en que nos volviéramos a acercar, porque ya no aguantaba no saber nada de vos. Ya no me acordaba de tu cara, de esa mirada que me había atrapado, de tu sonrisa. Mi cabeza quería sacarte de mi vida, quería borrarte. Pero no pudo antes, y menos va a poder ahora, porque no estás en mi cabeza, sino en mi corazón, y de ahí no voy a borrarte nunca.


Ahora que estás cerca de mí, no quiero perderte de nuevo. Ya te dejé ir una vez, y creo que otra vez no podría soportarlo. No me importa que no me ames como yo te amo, sólo me importa tenerte a mi lado y ver que sos feliz. Decime una cosa… ¿a quién amas? Sólo necesito saberlo.


Miles de veces he tratado de olvidarte. Pero es algo mucho más fuerte que yo. Y ahora sé que no tengo por qué olvidarte. Tu recuerdo va a vivir por siempre dentro de mí, haga lo que haga, siempre vas a estar conmigo. El camino que elijas para tu vida va a ser el correcto, el mejor de todos. Sólo quiero verte feliz. Quiero saludarte el día de mañana, darte un abrazo, y saber que sos feliz, que estás bien. Quiero que elijas para tu vida a alguien que te ame y a quien ames. Quiero que siempre hagas lo que te gusta, eso por lo que sentís pasión. Quiero que no dejes de intentar cumplir tus sueños, que no te des por vencido ante un problema, que seas fiel a tus sentimientos y justo. Quiero que sepas que contás con una amiga a tu lado que va a estar con vos en todas, que pase lo que pase no se va a mover de ahí, porque te ama y lo único que quiere es saber que estás bien. Enamorate de la vida, de la alegría, de la familia. Casate con quien creas que sea tu alma gemela, esa persona con la que quieras compartir el resto de tu vida porque sabes que te vas a divertir, que vas a ser libre y feliz, que nada te va a faltar si estás con esa persona, que te ama. Elegí bien. No quiero verte sufrir.


Mi corazón yo pensaba regalarte. Y no sé que hago esperándote. ¿Valdrá la pena? Me gustaría saber que es lo que pensás. Sé que suena tonto e inocente, pero hay algo que me dice que es verdad… que algún día nos vamos a encontrar, si no es en esta vida, será en otra, pero que cuando te tenga conmigo, no voy a dejarte escapar.

Llegará el día en que te cuente todo, cuando esté lista. Ahora tengo miedo. Miedo de abrir la boca, soltar todo de repente y asustarte. Miedo a que me rechaces. Y no soy lo suficientemente fuerte como para soportar eso. Rompería en llanto, y ni el agua de todos los océanos se compararía con las gotas de mi lamento. Si te lo digo ahora, quizás no te vea más, y si eso pasa entonces no voy a poder ver que sos feliz, que estás bien, que estás de novio con alguien que amas, que trabajás de lo que querés… no voy a poder estar con vos en todos esos momentos importantes de tu vida, y no quiero que eso pase. Quiero quedarme a tu lado así sea que tenga que ser tu amiga para el resto de mi vida. No me importa, sólo quiero sentirte cerca de mí. Sentir tu risa, tu voz, tu perfume. Te juró que nunca fue mi intención amarte tanto. Simplemente pasó. Fue obra del destino, no creo en los accidentes.


Sé que estoy confundiendo las cosas, que quizás nunca me mires con otros ojos, que quizás nunca sepas, te des cuenta o pueda decirte todo lo que significás para mí, que quizás algún día dejemos de vernos y te olvides de mí, que encuentres a alguien que te enamore y te haga perder en el tiempo… no importa que todas esas cosas pasen, porque sé que después de todo, incluso después del final, sé que voy a seguir amándote. Sé que es difícil de creer, que dicen que los amores se olvidan con el tiempo. Pero no. Yo sé que no te voy a olvidar nunca, porque nuestra historia es una historia sin fin, y mi amor por vos es tan grande que no puedo expresarlo en palabras, sino sentirlo. Y cuando esté en el cielo y me pregunten que fue lo mejor de mi vida, voy a decirles a los ángeles que fuiste vos, y si pudiera volver a vivir para revivir un momento, sería el día en el que te conocí.


Ani Di Mattia



Te amo, más de lo que crees

Miércoles 18 de marzo de 2009

Corazón rojo