Serie Poirot


Se trata de una serie ambientada en los años 30 con capítulos de calidad desigual. Los que más me gustan son los que siguen con fidelidad las novelas originales. No es que piense que las adaptaciones tienen que seguir con entera fidelidad las novelas, pero en el caso de esta serie han hecho verdaderas barbaridades. Me refiero sobre todo a “Cartas sobre la mesa” y “Tercera muchacha”, aunque no son los únicos. Parece como si los guionistas se sintieran superiores a la autora y necesitaran hacer pequeños cambios innecesarios, cuando no cambiar radicalmente el argumento e incluso la solución final de los misterios.
En lo que se refiere a “Tercera muchacha” (Third Girl) lamento también que no se haya ambientado en los años 60 como la novela original. Una de las cosas que más me gusto al leerla es que describe la estética de la época de manera muy precisa. Me hubiera gustado especialmente ver la caracterización de David Baker vestido en los 60 con una chaqueta de terciopelo como una figura de Van Dyck. Además Londres en los años 60 estaba en plena ebullición.
No me parece bien que adaptaciones como "Cartas sobre la mesa" (Cards on the Table) se vendan con el nombre de Agatha Christie. Creo que sería más honesto no utilizar su nombre, con la ventaja de que se podrían hacer los cambios más atrevidos y nadie protestaría. “Gosford Park” es un buen ejemplo de esto porque incluye elementos de “Navidades trágicas” (Poirot Christmas) de Agatha Christie, además de estar influida por “Arriba y abajo”. El producto final es personal y no deja de gustar a los admiradores de Agatha Christie.
Algunas de las adaptaciones en cambio son muy buenas, como “Peligro inminente” (Peril at the End House). En la foto de arriba aparece una de las actrices que tiene el mismo aspecto que yo hubiera imaginado para Maris Crane, la esposa de Niles en la serie “Frasier”. Muy delgada, bien vestida y algo parecida al propio Niles.

Tom Ripley y el cine


Se han editado en un solo tomo las cinco novelas que escribió Patricia Highsmith con Tom Ripley como personaje principal:
The Talented Mr. Ripley (1955), El talento de Mr. Ripley
Ripley Under Ground (1970), La máscara de Ripley
Ripley's Game (1974), El amigo americano
The Boy Who Followed Ripley (1980), Tras los pasos de Ripley
Ripley Under Water (1991), Ripley en peligro
Ripley es para mí uno de los mejores personajes de la literatura negra. Las novelas de Ripley han sido llevadas al cine en varias ocasiones con actores como Alain Delon, Dennis Hopper, John Malkovich y Matt Damon. En concreto la primera de la saga, “The Talented Mr. Ripley” ha sido adaptada dos veces. La primera vez con el título de “A plein soleil” en 1960. La segunda y más conocida versión fue realizada por Anthony Minghella en 1999 y se titula igual que la novela. Aunque “A plein soleil” me parece superior, la película de Minghella es una buena variación sobre el tema.
Hace mucho que no veo ninguna de las dos versiones, pero tengo muy buen recuerdo del Ripley de Alain Delon. Frío, maquiavélico y psicopático, el único pero que podría ponersele es que es demasiado guapo para desear ser otra persona. Alguien así esta acostumbrado desde siempre a la admiración y no suele ser inseguro, con todo y con eso la propia Highsmith reconocía su predilección por la interpretación de Delon. Matt Damon como Ripley en “The Talented Mr. Ripley” (1999) es más anodino y tiene unos problemas de conciencia inexistentes en la novela y en “A plein soleil”. Jude Law es un Dickie Greenleaf encantador y carismático que hace comprensible la fascinación de Tom por él. Por otra parte en “A plein soleil” Maurice Ronet le hace más antipático y duro y por tanto también muy comprensible por tanto el deseo de Tom de cargarselo.
“The Talented Mr Ripley” es una película muy atractiva en cuanto a vestuario y localizaciones. La casa de Dickie en el ficticio pueblo costero de Mongibello me gusta especialmente por su luminosidad, sencillez y por el arco que separa visualmente las dos estancias. También en Alias la casa de Sydney esta pintada de blanco y tiene un arco similar.

Una historia de Brooklyn (The squid and the whale)


La historia comienza en los años 80 con el divorcio de los Berkman, el padre profesor de universidad y escritor en declive y la madre escritora en ascenso. Ambos dicen querer la custodia compartida para pasar más tiempo con sus hijos. Sin embargo, en la práctica son muy torpes al tratar con ellos. El padre Bernard, habla con su familia igual que podría hablar en la sala de profesores. Pontifica sobre temas literarios y culturales, los hijos son meros receptores y la auténtica comunicación brilla por su ausencia. Además su carácter egocéntrico y competitivo le hace agresivo e incapaz de autocrítica. La madre ha tenido aventuras con otros hombres durante los últimos cuatro años, pero la ruptura sólo ha llegado cuando ha empezado a tener éxito como escritora. En dos escenas diferentes habla con cada uno de sus hijos sin dejar de mirarse al espejo, esta completamente abstraida por su carrera y su nueva relación, aunque les quiere apenás tiene tiempo para ellos. La película se centra en el efecto del divorcio sobre los hijos. Walt de 16 años se pondra del lado de su padre, mientras que Frank de 12 apoyará a su madre.
A pesar de que las infidelidades de Joan son la causa de la ruptura, el carácter pomposo de Bernard hace que tampoco se pueda sentir simpatia por él y culpar a Joan. Las culpas por el contrario parecen bastante repartidas porque los dos son seres humanos llenos de defectos y sin querer dañan a sus hijos. Lo que en principio parece un divorcio civilizado es ensombrecido por los intentos de manipulación de Joan y Bernard, especialmente de este último. Joan aparece durante toda la película lejana y demasiado triunfante como para ser rencorosa. Cerca ya del final de la película también ella dará rienda suelta a lo peor de sí misma.
Es una película parcialmente autobiográfica basada en el divorcio de los padres del director Noah Baumbach. Se han encontrado conexiones con “El guardián entre el centeno” (“The Catcher in the Rye”) de Salinger. Aparte de que Walt es un confuso joven igual que Holden Caulfield, la única similitud que les encuentro es su fascinación por el Museo de Historia Natural. Holden tenía la irritante costumbre de llamar practicamente a cualquiera que se cruzará en su camino farsante. Si hubiera conocido a Walt le hubiera nombrado farsante de la decada y por una vez tendría toda la razón. Walt repite como un loro los juicios literarios de su padre sin se molestarse en juzgar por sí mismo los libros de los que habla. Sólo quiere causar una buena impresión y crearse un aura de intelectual. Walt permanecerá ciego ante las evidentes flaquezas de su padre hasta prácticamente el final de la película. A mí me recuerda más a “The Ice Storm” de Ang Lee, en la que la moda “swinger” llega a la clase media americana y los padres buscan nuevas experiencias mientras sus hijos viven desorientados los cambios de la adolescencia.
Esta película me ha parecido interesante desde el punto de vista sociológico. He encontrado una entrevista en inglés que hace el escritor Jonathan Lethem al director Noah Baumbach.

http://www.bombsite.com/issues/93/articles/2763

NB Es divertido, escucho a gente referirse a la custodia compartida como un experimento fallido de los años 80. La primera vez que lo escuche yo pense, ¿De verdad? Aquello era simplemente la vida entonces.
JL (risa) Los métodos de nuestros padres han sido firmemente rechazados por la siguientes generaciones de padres bienpensantes. Pero no estoy convencido de que algo hermoso incluso no fuera alcanzado por toda aquella experimentación, sinceridad y desorden.
NB Siento lo mismo. Veo a amigos con sus niños y estoy impresionado por lo cariñosos que son como padres y como parecen tener el mejor interés de sus hijos en mente. La gente se ha referido a situaciones de la película como terribles. Y yo siento que no lo sé. No es tan malo.
JL No juzgas, por ejemplo, los intentos de los padres por ser honestos con los niños sobre lo que están pasando, la honestidad incluso a el nivel del absurdo y la incomodidad. Obviamente, a los 15 años no quieres oir mucho sobre las citas de tu madre. Pero ese impulso —el que es mejor tratar a los niños como iguales y ser auténtico con ellos— me formo, y lo atesoro. No es para ser burlarse o avergonzarse de ello completamente.
NB Estoy de acuerdo.

Esto hace pensar que después de todo, al menos en algunos casos como el de Baumbach esa infancia caótica no tiene porque dar resultados desastrosos.

Whit Stillman



Cuando leo críticas a directores como Whit Stillman, Woody Allen o Eric Rohmer me sorprende que se mencione como negativo el que los personajes pertenezcan a una determinada clase social que por otra parte es la que mejor conocen los directores. A nadie se le ocurriría criticar a Ken Loach por hacer películas sobre la clase trabajadora. Shakespeare escribió principalmente sobre reyes y nobles, igual que Tolstoi retrataba a las clases altas. Aún centrandose en una sola parte de la sociedad se pueden tratar problemas humanos universales. Una de las singularidades de Stillman es que va contra el estereotipo común de retratar a los ricos como malvados o idiotas. En sus películas entre los ricos hay gente interesante y tontos, como los hay en todas las clases sociales.
Tampoco entiendo la crítica a las preocupaciones supuestamente superficiales de los personajes, a mí me parecen realistas y bastante comunes. Son jovenes y sus preocupaciones suelen ser sus estudios, sus perspectivas de una carrera profesional y sus intereses amorosos. Los personajes de Stillman o Rohmer hablan de amor, amistad, filosofía... Yo no los juzgaría superficiales.
En Metropolitan, Tom Towsend es un intruso en el mundo de los jovenes que acuden a los bailes de debutantes de Nueva York. Aunque estudia en el mismo tipo de colegios y universidades que los demás su situación económica es bastante precaria tras el divorcio de sus padres y vive en una parte más humilde de la ciudad con su madre. Además es partidario del socialismo utópico y en concreto de las ideas del filósofo Charles Fourier.Whit Stillman en un admirador de Jane Austen, en “Metropolitan” se establecen paralelismos con “Mansfield Park”y también se habla sobre esta novela. Tom y Audrey discuten un ensayo de Lionel Trilling en el que este dice que no es posible encontrar a alguien a quién le guste la heroína de “Mansfield Park”. Al final resulta que Tom no la ha leído:

TOM: No necesitas leer un libro para formarte una opinión. Tampoco he leído la Biblia.
AUDREY: ¿Qué novelas de Jane Austen has leído?
TOM: Ninguna. No leo novelas. Prefiero una buena crítica literaria. Así tienes las ideas del novelista y las del crítico. Con la ficción, no puedo olvidar que son cosas que no ocurrieron.

De momento he visto dos de las tres películas dirigidas por Stillman “Metropolitan” y “The Last Days of Disco” y las dos me han gustado. Creo que más adelante hablaré más en profundidad de cada una de ellas. No he visto “Barcelona”, pero estoy segura de que me va a gustar. No es necesario ver una película para formarte una opinión. Leyendo buena critica cinematográfica tienes las ideas del director y las del crítico (es broma).

Woody Allen


Este artículo de Wojciech Lorenc sobre la educación y su rol en la vida de la gente en las películas de Woody Allen me ha parecido interesante.
http://www.woodyallen.art.pl/eng/artykul_eng_01.php
Como esta escrito en inglés paso a resumirlo, las películas de Woody Allen son a menudo protagonizadas por escritores, editores, artistas, profesores de Universidad, etc. gente que valora altamente la educación. Pese a todo, Woody Allen cuestiona durante toda su filmografía el valor del conocimiento. Después de ver sus películas uno se cuestiona si cuanto más saben los seres humanos sobre el mundo, tanto más infelices son.
Esta relación de amor-odio con la educación ha evolucionado a lo largo de su carrera.
En “Annie Hall” (1977) cuando Alvy consigue educar a Annie, el éxito no es completo. Annie se hace más compleja y consciente de los problemas de ambos. Empieza a analizar su comportamiento y sus inseguridades. La relación se vuelve más complicada hasta el punto de que termina en ruptura. Cuando Alvy pregunta a una pareja en la calle sobre su relación, ambos están de acuerdo en que son felices porque los dos son tontos e ignorantes.
El autor sigue analizando el rol de la educación en otras películas hasta llegar a “Maridos y mujeres” (1992). Jack se separa de su mujer por una profesora de aerobic, Sam. Sam no tiene mucha educación, pero él disfruta de su simplicidad. No tiene que esforzarse por ponerse a su nivel intelectual como tenía que hacer con su ex mujer Sally. Jack disfruta haciendo ejercicio, viendo películas tontas y relajandose.
Pero después de la fascinación inicial, viene el despertar. Sam avergüenza a Jack frente a sus amigos en una fiesta. Se da cuenta de que aunque se divierten juntos, no tienen nada en común. Jack echa de menos a su ex mujer. Se da cuenta de que mantener una conversación inteligente, apreciar el arte y otros entretenimientos intelectuales le proporciona satisfacción y le hace más feliz. Su relación con Sam le ha ayudado a tomar conciencia de lo bien que se siente entre amigos bien educados y una esposa inteligente.
Según Lorenc Woody Allen ha tenido bastante de simplicidad e ignorancia. Reconoce que no podría vivir sin conversaciones inteligentes y entretenimientos intelectualmente estimulantes. El conocimiento puede ser una fuente de infelicidad, pero una vez que te acomodas en un ambiente de gente culta, no hay vuelta atrás.
En trece años su visión ha cambiado bastante, pasa de celebrar la simplicidad a aceptar el conocimiento con todos sus malos efectos colaterales. El artículo concluye que todas las películas de Woody Allen apoyan la idea de que el conocimiento significa mayor sufrimiento.

Melinda y Melinda
Yo no comparto la idea de que la felicidad depende del conocimiento o no conocimiento. Yo creo que ignorantes y cultos pueden ser felices o infelices dependiendo principalmente de su personalidad y de sus circunstancias. Creo que esto se muestra bien en una película fallida, pero interesante también de Allen “Melinda y Melinda”. La película comienza con una discusión entre amigos en un café sobre si la esencia de la vida es un dramática o cómica. A partir de la misma anécdota comienzan a describir dos versiones completamente diferentes de la misma historia.
Las dos historias empiezan cuando Melinda irrumpe en una cena entre amigos. Ha sufrido tanto en los últimos tiempos que contempla la idea de suicidio.
Bueno lo que yo veo perfectamente claro es que las dos Melindas son completamente diferentes y sus experiencias vitales han sido también diferentes. Esto es lo que hace que una historia sea un drama y la otra sea una tragedia.
Melinda trágica.Factor 1 Personalidad. Es descrita por una amiga como autodestructiva. Ella misma reconoce que la mayor parte de sus problemas se los ha creado ella misma. Llevaba una vida acomodada como mujer de un médico, pero aburrida como Madame Bovary se hizo amante de otro hombre que la abandono después de provocar su divorcio.
Factor 2 Circunstancias. Después de asesinar a su amante sale bien librada del juicio, pero pierde la custodia de sus hijos lo que la ocasiona un gran sufrimiento. Recupera la ilusión con un nuevo amor, pero él se enamora de la mejor amiga de Melinda. Su historia termina con un intento de suicidio, su amiga dice que Melinda siempre va a necesitar ayuda.

Melinda cómicaFactor 1 Personalidad. Es optimisma y sabe relativizar sus problemas con sentido del humor. Por lo demás su historia es parecida a la de la Melinda trágica. Se enamora de un hombre y su marido la abandona al descubrirlo, más tarde descubrirá que para su amante es sólo una más.
Factor 2 Circunstancias. No tenía ningún hijo por lo que es más libre para empezar una nueva vida. Termina encontrando el amor en Hobie, un buen hombre que esta enamorado de ella desde el principio.
Quizás como decía Jean de la Bruyere “La vida es una tragedia para los que sienten, y una comedia para los que piensan”.