Disgresiones en torno a Howard's End


La cultura como medio o como fin en sí misma es un tema muy sugerente en Howard's End. Para Leonard Bast la cultura no es sólo un medio de avance social, también parece guiarle un ideal romántico de búsqueda de la belleza. Espera la revelación de algo más profundo a lo que piensa sólo tienen acceso los que disponen de dinero y tiempo de ocio. Leonard por el contrario se siente limitado por su falta de tiempo y recursos para cultivarse.
Actualmente el aprendizaje es más fácil que nunca para el autodidacta. Se pueden tomar prestados libros, cds y dvds gratis en las bibliotecas públicas, acudir a exposiciones y museos también gratuitamente o con reducciones algún día por semana. Sin embargo, ya no hay tantos Leonard Bast en la clase trabajadora porque el reconocimiento social que hoy se deriva de la cultura es escaso.
Por ejemplo, el acceso a la universidad que hace pocos años era la común aspiración de muchos como forma de progresar en la vida, ya no lo es. Un título universitario no equivale ya a un pasaporte a un trabajo seguro y bien remunerado, ni siquiera es ya un seguro contra el desempleo. Y el conocimiento actualmente es sólo reconocido cuando sirve a un uso. Los medios de comunicación incitan al consumo, el valor supremo es el éxito entendido como consecución de bienes materiales. El conocimiento ya no es un valor importante en sí mismo.

Howard's End y Bobos en el paraísoTambién es interesante notar el cambio que se ha producido en la clase intelectual y empresarial desde principios del siglo XX. En “Bobos en el paraíso” (Bobos in Paradise) David Brooks describe las nuevas elites que aunan lo burgués y lo bohemio (bohemian-bourgeois). Eso no significa que no existan Wilcox, sino que una parte importante de las nuevas elites no se resigna a ser considerada materialista y carente de sensibilidad. Estos bobos surgidos de la meritocracia, fueron rebeldes en la universidad y mantienen algunos de sus viejos valores. Se distinguen por su consumo apostando por la sencillez y la sostenibilidad ecológica, aunque estos gustos pueden ser también muy caros. Dan más importancia a la creatividad dentro de la empresa y a la vez mantienen los ideales de disciplina y productividad. ¿Se trata quizás de lo que Forster llamaba “conectar”?.

Howard's End


Howard's End trata sobre tres familias: la rica burguesía dedicada a los negocios representada por los Wilcox (Henry Wilcox, su esposa Ruth y sus hijos Charles, Evie y Paul), la clase media-alta culta e intelectual representada por los hermanos Schlegel (Margaret, Helen y Tibby) y la clase media-baja representada por el oficinista Leonard Bast y su amante Jacky. Se exploran diversos temas como la oposición entre materialismo e idealismo, emoción contra pragmatismo, la relación entre clases sociales y los vertiginosos cambios sociales que experimenta Inglaterra a principios del siglo XX.
La lectura de esta novela puede suscitar muchísimos debates interesantes sobre temas y personajes. Margaret y Helen han sido comparadas en ocasiones con Elinor y Marianne Dashwood de “Sense and Sensibility” y es verdad que existen bastantes semejanzas. Margaret como Elinor es flexible y sensata. Helen como Marianne es emocional y apasionada. Pese a todo, las Schlegel me parecen personajes más complejos e interesantes que las Dashwood. El pensamiento de Margaret y Helen es libre e inconformista, ellas se revelan y cuestionan las convenciones sociales en distintas ocasiones a lo largo de la novela, Elinor y Marianne nunca.
Margaret y Helen son idealistas e impulsivas, pero Helen dramatiza y cae en los extremos. Entiendo la estupefacción de Helen ante el matrimonio de Margaret porque Henry Wilcox representa todo lo que Margaret y ella desdeñan más en el mundo; el materialismo, la falta de imaginación y de compasión. Él a su vez desprecia lo que ellas valoran; las relaciones personales, el arte, el pensamiento... Parece increible que Margaret pueda enamorarse de Mr. Wilcox. La clave podría encontrarse en que Margaret valora cosas que no cuentan para Helen como la necesidad del trabajo y la energía de gente como los Wilcox para la consecución del progreso material que finalmente beneficia a los Schlegel. Margaret cuenta además con cambiar a su marido y hacerle conectar pasión y prosa. Esta en un error porque una persona sólo cambia cuando desea hacerlo y Henry esta satisfecho consigo mismo. Sólo la tragedia final le hunde y le obliga a cambiar.
El carácter de la casa es definido para Margaret por sus habitantes y por la conversación. En la película de Ivory la ambientación que le han dado a la casa de los Schlegel es un gran trabajo. Refleja perfectamente la personalidad de sus habitantes cálida, culta y acogedora. Esta llena de arte, de libros y de herencias familiares (además de tener un impecable juego de té de plata, tan típicamente inglés). Es una de las casas de cine que más me gusta.

En este blog se van mostrando las distintas casas que aparecen en la película y las fotos (capturas de pantalla) son muy buenas.

Serie Poirot


Se trata de una serie ambientada en los años 30 con capítulos de calidad desigual. Los que más me gustan son los que siguen con fidelidad las novelas originales. No es que piense que las adaptaciones tienen que seguir con entera fidelidad las novelas, pero en el caso de esta serie han hecho verdaderas barbaridades. Me refiero sobre todo a “Cartas sobre la mesa” y “Tercera muchacha”, aunque no son los únicos. Parece como si los guionistas se sintieran superiores a la autora y necesitaran hacer pequeños cambios innecesarios, cuando no cambiar radicalmente el argumento e incluso la solución final de los misterios.
En lo que se refiere a “Tercera muchacha” (Third Girl) lamento también que no se haya ambientado en los años 60 como la novela original. Una de las cosas que más me gusto al leerla es que describe la estética de la época de manera muy precisa. Me hubiera gustado especialmente ver la caracterización de David Baker vestido en los 60 con una chaqueta de terciopelo como una figura de Van Dyck. Además Londres en los años 60 estaba en plena ebullición.
No me parece bien que adaptaciones como "Cartas sobre la mesa" (Cards on the Table) se vendan con el nombre de Agatha Christie. Creo que sería más honesto no utilizar su nombre, con la ventaja de que se podrían hacer los cambios más atrevidos y nadie protestaría. “Gosford Park” es un buen ejemplo de esto porque incluye elementos de “Navidades trágicas” (Poirot Christmas) de Agatha Christie, además de estar influida por “Arriba y abajo”. El producto final es personal y no deja de gustar a los admiradores de Agatha Christie.
Algunas de las adaptaciones en cambio son muy buenas, como “Peligro inminente” (Peril at the End House). En la foto de arriba aparece una de las actrices que tiene el mismo aspecto que yo hubiera imaginado para Maris Crane, la esposa de Niles en la serie “Frasier”. Muy delgada, bien vestida y algo parecida al propio Niles.

Tom Ripley y el cine


Se han editado en un solo tomo las cinco novelas que escribió Patricia Highsmith con Tom Ripley como personaje principal:
The Talented Mr. Ripley (1955), El talento de Mr. Ripley
Ripley Under Ground (1970), La máscara de Ripley
Ripley's Game (1974), El amigo americano
The Boy Who Followed Ripley (1980), Tras los pasos de Ripley
Ripley Under Water (1991), Ripley en peligro
Ripley es para mí uno de los mejores personajes de la literatura negra. Las novelas de Ripley han sido llevadas al cine en varias ocasiones con actores como Alain Delon, Dennis Hopper, John Malkovich y Matt Damon. En concreto la primera de la saga, “The Talented Mr. Ripley” ha sido adaptada dos veces. La primera vez con el título de “A plein soleil” en 1960. La segunda y más conocida versión fue realizada por Anthony Minghella en 1999 y se titula igual que la novela. Aunque “A plein soleil” me parece superior, la película de Minghella es una buena variación sobre el tema.
Hace mucho que no veo ninguna de las dos versiones, pero tengo muy buen recuerdo del Ripley de Alain Delon. Frío, maquiavélico y psicopático, el único pero que podría ponersele es que es demasiado guapo para desear ser otra persona. Alguien así esta acostumbrado desde siempre a la admiración y no suele ser inseguro, con todo y con eso la propia Highsmith reconocía su predilección por la interpretación de Delon. Matt Damon como Ripley en “The Talented Mr. Ripley” (1999) es más anodino y tiene unos problemas de conciencia inexistentes en la novela y en “A plein soleil”. Jude Law es un Dickie Greenleaf encantador y carismático que hace comprensible la fascinación de Tom por él. Por otra parte en “A plein soleil” Maurice Ronet le hace más antipático y duro y por tanto también muy comprensible por tanto el deseo de Tom de cargarselo.
“The Talented Mr Ripley” es una película muy atractiva en cuanto a vestuario y localizaciones. La casa de Dickie en el ficticio pueblo costero de Mongibello me gusta especialmente por su luminosidad, sencillez y por el arco que separa visualmente las dos estancias. También en Alias la casa de Sydney esta pintada de blanco y tiene un arco similar.

Una historia de Brooklyn (The squid and the whale)


La historia comienza en los años 80 con el divorcio de los Berkman, el padre profesor de universidad y escritor en declive y la madre escritora en ascenso. Ambos dicen querer la custodia compartida para pasar más tiempo con sus hijos. Sin embargo, en la práctica son muy torpes al tratar con ellos. El padre Bernard, habla con su familia igual que podría hablar en la sala de profesores. Pontifica sobre temas literarios y culturales, los hijos son meros receptores y la auténtica comunicación brilla por su ausencia. Además su carácter egocéntrico y competitivo le hace agresivo e incapaz de autocrítica. La madre ha tenido aventuras con otros hombres durante los últimos cuatro años, pero la ruptura sólo ha llegado cuando ha empezado a tener éxito como escritora. En dos escenas diferentes habla con cada uno de sus hijos sin dejar de mirarse al espejo, esta completamente abstraida por su carrera y su nueva relación, aunque les quiere apenás tiene tiempo para ellos. La película se centra en el efecto del divorcio sobre los hijos. Walt de 16 años se pondra del lado de su padre, mientras que Frank de 12 apoyará a su madre.
A pesar de que las infidelidades de Joan son la causa de la ruptura, el carácter pomposo de Bernard hace que tampoco se pueda sentir simpatia por él y culpar a Joan. Las culpas por el contrario parecen bastante repartidas porque los dos son seres humanos llenos de defectos y sin querer dañan a sus hijos. Lo que en principio parece un divorcio civilizado es ensombrecido por los intentos de manipulación de Joan y Bernard, especialmente de este último. Joan aparece durante toda la película lejana y demasiado triunfante como para ser rencorosa. Cerca ya del final de la película también ella dará rienda suelta a lo peor de sí misma.
Es una película parcialmente autobiográfica basada en el divorcio de los padres del director Noah Baumbach. Se han encontrado conexiones con “El guardián entre el centeno” (“The Catcher in the Rye”) de Salinger. Aparte de que Walt es un confuso joven igual que Holden Caulfield, la única similitud que les encuentro es su fascinación por el Museo de Historia Natural. Holden tenía la irritante costumbre de llamar practicamente a cualquiera que se cruzará en su camino farsante. Si hubiera conocido a Walt le hubiera nombrado farsante de la decada y por una vez tendría toda la razón. Walt repite como un loro los juicios literarios de su padre sin se molestarse en juzgar por sí mismo los libros de los que habla. Sólo quiere causar una buena impresión y crearse un aura de intelectual. Walt permanecerá ciego ante las evidentes flaquezas de su padre hasta prácticamente el final de la película. A mí me recuerda más a “The Ice Storm” de Ang Lee, en la que la moda “swinger” llega a la clase media americana y los padres buscan nuevas experiencias mientras sus hijos viven desorientados los cambios de la adolescencia.
Esta película me ha parecido interesante desde el punto de vista sociológico. He encontrado una entrevista en inglés que hace el escritor Jonathan Lethem al director Noah Baumbach.

http://www.bombsite.com/issues/93/articles/2763

NB Es divertido, escucho a gente referirse a la custodia compartida como un experimento fallido de los años 80. La primera vez que lo escuche yo pense, ¿De verdad? Aquello era simplemente la vida entonces.
JL (risa) Los métodos de nuestros padres han sido firmemente rechazados por la siguientes generaciones de padres bienpensantes. Pero no estoy convencido de que algo hermoso incluso no fuera alcanzado por toda aquella experimentación, sinceridad y desorden.
NB Siento lo mismo. Veo a amigos con sus niños y estoy impresionado por lo cariñosos que son como padres y como parecen tener el mejor interés de sus hijos en mente. La gente se ha referido a situaciones de la película como terribles. Y yo siento que no lo sé. No es tan malo.
JL No juzgas, por ejemplo, los intentos de los padres por ser honestos con los niños sobre lo que están pasando, la honestidad incluso a el nivel del absurdo y la incomodidad. Obviamente, a los 15 años no quieres oir mucho sobre las citas de tu madre. Pero ese impulso —el que es mejor tratar a los niños como iguales y ser auténtico con ellos— me formo, y lo atesoro. No es para ser burlarse o avergonzarse de ello completamente.
NB Estoy de acuerdo.

Esto hace pensar que después de todo, al menos en algunos casos como el de Baumbach esa infancia caótica no tiene porque dar resultados desastrosos.